
El peso correcto marca la diferencia entre una manta cómoda y una manta incómoda. Así se calcula.
El criterio más extendido entre los propios fabricantes —lo indican, por ejemplo, Sivio y vidaXL en sus fichas de producto— es que la manta pese aproximadamente entre el 8% y el 12% del peso corporal de la persona que la va a usar. Por ejemplo, alguien de 70 kg estaría cómodo con una manta de entre 5,6 y 8,4 kg.
Tabla orientativa por peso corporal
- 50-60 kg: mantas de 4 a 7 kg (ver Sivio 5,5 kg)
- 60-75 kg: mantas de 5 a 9 kg (ver Good Nite 8 kg o Feluna 8 kg)
- 75-95 kg: mantas de 7 a 11 kg (ver Polar Night 9 kg, ELONEO 9 kg o vidaXL 9 kg)
¿Y para niños?
En el caso de los niños, nunca hay que guiarse por la edad sino por el peso corporal real, y respetar siempre el rango que indica el fabricante. Por ejemplo, la manta de Dailydream de 3,2 kg está pensada para niños de 35 a 55 kg, mientras que la de Ella (2,4 kg) está pensada para niños más pequeños. No se debe usar nunca una manta pensada para adultos con un niño, ni «para que crezca» comprar una más pesada de lo recomendado.
¿Mejor quedarse corto o pasarse?
Si dudas entre dos pesos, la recomendación general es quedarse en la parte baja del rango, sobre todo si es la primera vez que pruebas una manta con peso: es más fácil acostumbrarse a partir de un peso cómodo que forzar desde el principio con una manta demasiado pesada.
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